Producir maíz casi a punta de manos y pies

En Guatacaro, estado Anzoátegui, siembran 334 hectáreas de maíz sin esperar por pozos o maquinaria

Quizá por conocer bien de dificultades, los campesinos del consejo comunal de Guatacaro, en Anzoátegui, decidieron medírsele de frente a la guerra económica: desde que el terrateniente abandonó las tierras, tuvieron que transitar un largo y difícil camino, en la que pudiesen consolidar, de una vez por todas, el trabajo liberador por medio de la economía solidaria. No sería fácil, pero estaban bien plantados. ¿Quién dijo miedo?

Los retos eran evidentes: desde hacía mucho la carretera agrícola estaba deshecha, no tenían maquinarias y tampoco pozos que surtiesen agua para el riego de las siembras. Pero ni siquiera así se pararon: las 334 hectáreas de maíz blanco no eran una determinación con condiciones. Y para que la cosecha no fuera presa de acaparadores o cualquier otro depredador potencial, acordaron enviarla a la Planta Procesadora de Harina de Maíz General Antonio Anzoátegui, quienes se encargarían de procesar y distribuir a toda la región el rubro con el que se habían quemado las pestañas.

Hay que vivir lo que es sembrar 334 hectáreas de maíz sin maquinarias ni pozos de riego. Lo que tú puedes hacer es visitar la experiencia en el registro fotográfico que realizó el Sistema de Integración Comunal.