La moneda social que se codea con el peso mexicano

En Veracruz, México, crearon una moneda social para promover el trueque y los mercados sociales

Sin duda alguna, crear una moneda comunitaria que se extendiese por todo México, es un gran logro. Pero recibir una denuncia del Banco Central de México por la expansión de los Túmin, es sencillamente una muestra de que las monedas comunitarias ya no son un simple proyecto idealista. Diciendo presente en 17 regiones mexicanas, el Túmin es la moneda alternativa que se consolidó como apuesta a otra visión de mercadear y consumir.

El arranque de la moneda se remonta al municipio Espinal, de Veracruz, cuando la falta de dinero en el 2010 había impedido el comercio de los campesinos con la capital. Tropiezos que no cesan bajo sistemas centralistas. Pero tal crisis fue más bien el momento justo para que la Universidad Veracruzana Intercontinental en Espinal abandonara las aulas y trabajara con la comunidad: fue así como los campesinos conocieron del proyecto de una moneda comunitaria, hasta entonces congelado en la teoría.

La moneda se llamaba «Túmin», que en totomaco significa «dinero». No querían suplantar al peso mexicano, sino fomentar la economía solidaria y el trueque a nivel regional. Solo 35 socios quisieron sumarse al proyecto. Se imprimieron 500 tumines y se distribuyeron entre los campesinos. No habría fuga de dinero, porque a él solo podían acceder comunidades socias y delimitadas. Recorrer las calles y consolidarse como una alternativa económica, fue una sola cosa para el Túmin.

Después de 7 años, los resultados son abismales: tras la creación de la Red Túmin, que reúne a 1.500 socios, y el «Mercado Alternativo y Economía Solidaria», los valores de 1, 2, 5 y 20 de la moneda se esparcen por todo el país.

Acércate al material que ha recabado la REAS sobre esta moneda comunitaria y alternativa de México, que anuncia un nuevo modelo económico.