Ir a las raíces: ir a los tubérculos

Desde hace 17 años, en el páramo merideño, PROINPA produce semillas de papa limpias de agrotóxicos

15 días y las 20.000 plántulas de papa, germinadas en el laboratorio, listas para ser trasplantadas a la tierra, en el invernadero de PROINPA. Y unas semanas más para sacar el 80 % de las semillas de papa sin aditivos químicos. Esta es la tarea que ha tenido PROINPA desde hace 17 años, recalcando cada día su compromiso en preservar un tubérculo con sello nacional.

Comencemos: las caras del aparato burocrático les decían que producir semillas de papa, en Venezuela, era una locura. Lo más sencillo parecía seguir comprándoselas a Canadá. Pero el campesinado de Mucuchíes, en Mérida, no ha estado dispuesto a depender de la renta. Y ahí nació el proyecto, que 17 años después, gracias a sus viveros y laboratorio, son pioneros en la producción de semillas de papa angostureña y granola.

Dato importante: el trabajo de PROINPA, propio de la economía solidaria, no es una marca. Cada semilla es un producto social, replicable dentro del país solidaria y libremente. Sin embargo, la desinformación, hasta ahora, ha hecho que el trabajo de estos andinos pase por debajo de la mesa. En este video, el Sistema de Integración Comunal se aproxima a su experiencia, y nos abren una ventana para enterarnos hace cuánto y cómo la papa criolla se preserva en Venezuela.