Hacer el autogobierno con trabajo liberador

En Portuguesa, Venezuela, La Comuna Luisa Cáceres de Arismendi produce 40 toneladas de alimentos

Probablemente fue la primera experiencia como consejos comunales la que los hizo fijar en el horizonte el autogobierno como combustible del esfuerzo y del trabajo. Y es que organizarse e intentar remodelar una escuela de la comunidad, fue el experimento que les abrió los ojos a los campesinxs de la Comuna Luisa Cáceres de Arismendi, en Portuguesa: organizados, explotando la tierra que tenían, podían multiplicar al infinito la misma experiencia, sin la participación de ninguna institución gubernamental.

Al principio todo fue muy atropellado: nadie les había explicado de qué se trataba la economía solidaria. Faltó que la Corriente Revolucionaria Bolívar y Zamora les echara un empujón: ahí fue cuando crearon las bases que los llevarían a formar parte de La Ciudad Comunal Francisco de Miranda. Compartiendo 8.000 hectáreas y estando conformada por un 80% de mujeres, la comuna echó a andar bajo el doble propósito de la autosustentabilidad y la producción para las comunidades vecinas.

Al poco tiempo los resultados hablaron solos: al día podían producir 40 toneladas de alimentos, entre verduras, frutas y legumbres. Lo suficiente para fortalecer el truque. Pero entonces se vieron imposibilitados: no tenían centros de acopio próximos a la comuna. Así, desde entonces, venden sus cosechas a las cadenas de supermercados privadas.

Agarra la lupa y lee el reportaje que desde Crónicas Comuna Adentro pudo preparar Aquarella Padilla, y acércate a la experiencia de estos campesinos orientales: