Ganarle a la inexperiencia, y al cambio climático global

El Consejo Comunal Mata Negra, en Monagas, sembró 1.000 hectáreas de sorgo en plena temporada de sequía

Sin duda la falta de jóvenes en el campo influyó a que los campesinos del Consejo Comunal Mata Negra se lanzaran a la aventura de sembrar en el tercer municipio más importante del estado Monagas: era el momento de que los jóvenes se adueñaran de la vanguardia campesina en la parroquia Libertador y fueran gestores de trabajo liberador para otros más como ellos, sin ningunas ganas de irse a las ciudades. Así pensaron en el primer proyecto de economía solidaria que los llevaría a la consolidación productiva. Lo que algunos han llamado “la prueba de fuego”.

Generar empleos y atraer más jóvenes al proyecto era un fin nada despreciable, pero su idea fija era llevar a los platos de su mesa lo que sacaban de la tierra. La sequía no facilitaba ni uno ni otro objetivo, pero para dar el salto a la agroproducción, no estaba nada mal como prueba final la siembra de esas 1.000 hectáreas de sorgo con escasez de agua.

Alerta de spoiler: lo lograron. En plena sequía, los trabajadores del consejo Comunal Mata Negra sembraron todo el sorgo que se propusieron. El Sistema de Integración Comunal registró el día a día de este colectivo de jóvenes que se enfrentaron con éxito a la inexperiencia, el fetiche urbano y el cambio climático global.