El trecho del frijol al hecho

En la Comuna la Esperanza, del estado Falcón, los campesinos no se intimidaron y sembraron 29 hectáreas de frijol a punta de autogestión

Sin duda alguna, el nombre de la comuna no nació del azar: quitarse de encima casi cinco años de sequía, sin un sistema de riego mecanizado, y volver a sembrar, exigía trabajo y mucho optimismo. Por eso, la unión y organización en la Comuna La Esperanza fue indispensable: ahora sí sabían que 60 años de cultura campesina agrupada en ese lugar no se perderían en la nada.

Desde el principio fue difícil. Se habían propuesto sembrar 29 hectáreas de cebolla, tomate y pimentón. Ya el sistema de riego no les quitaba el sueño porque construyeron pozos artesanales. Pero las semillas se perdieron. Y si lograban encontrarlas, el precio estaba por la estratosfera. Los 100 productores de la comuna comenzaron a preocuparse. Sin embargo, decidieron que no dejarían ir la oportunidad de hacer de la siembra un aporte a la economía solidaria.

Cambiaron la cebolla, el tomate y el pimentón por el frijol, el cilantro y el cebollín. Siguieron proponiendo la autogestión por sobre cualquier otra cosa. Y el Sistema de Integración Comunal abre una puerta en esta galería fotográfica para entrar en contacto con esta experiencia de resistencia en avance hacia la autosustentabilidad.