Cuando faltan las máquinas, quedan los brazos y el empuje

En la Comuna Los Sueños de Chávez, del estado Sucre, no se detienen por las máquinas y siembran 174 hectáreas de maíz

Sin duda alguna, fue la escasez de harina de maíz precocida en las comunidades del estado Sucre, lo que empujó a los pescadores de Cajigal a cambiar las redes por el rastrillo. Tierras para sembrar, había. Pero el tiempo marchaba a contrarreloj: el secuestro del rubro se hacía sentir cada día más. Es por esto que, preocupados, decidieron unirse a la economía solidaria. Y más nunca volvieron a estar dispersos: cuando se constituyeron como la Comuna Los Sueños de Chávez en el 2014, sabían que la chamba siempre estaría por hacerse.

Lo de ellos no era la cháchara: comenzaron en seguida a sembrar. Sin embargo, desde el principio, no faltaron las dificultades. Principalmente, económicas: el costo por el alquiler de las maquinarias era para salir corriendo. Pero no se dejaron intimidar. Ataron los bueyes y comenzaron una labor netamente artesanal: sin máquinas, sin agrotóxicos, se distribuyeron la siembra entre los 96 productores, regados en todo el estado. Pronto, pudieron contar 15 toneladas de maíz arrimadas a la EPS Pitotán. Y apenas estaban comenzando.

Superando sus propias cifras, decidieron esta vez sembrar 174 hectáreas de maíz. Ahora no solo apuntaban a que cada cajigalense pudiera comerse sus arepas, sino que también pudiesen alimentar sus animales con los derivados del maíz.

Acércate a la galería de imágenes del Sistema de Integración Comunal que captaron las vivencias de esta comuna oriental, en la que el mar ha tenido que esperar por el cultivo campesino: