Contra las transnacionales de la tecnología

En el Reino Unido, las cooperativas de tecnología formaron la Cooperative Technologists

Una sentencia en el manifiesto: “como tecnólogos cooperativos, nuestro objetivo es garantizar que la tecnología desempeñe su papel en la creación de un mundo más justo”; y la invitación a la unión para todos los que creen, como ellos, que quitarle de las manos el manejo de la tecnología a los empresarios es una tarea pendiente. Suficiente para presentar a la Cooperative Technologists, la primera organización tecnológica lo suficientemente grande como para vérselas con las transnacionales.

El inicio no fue fortuito: cooperativas como Fairmondo y Outlandish habían comenzado a plantear que debían unirse. Una cooperativa de cien o doscientas personas poco o nada podía hacer frente a una empresa inflada por el capital y las influencias. La propuesta llegó en el 2016: unir fuerzas, clientes, trabajos y retos. Tenían que acabar con la hipocresía de las start ups, lanzadas al mercado con capital privado. No era imposible pensar en una red de cooperación que produjese ideas y tecnologías sin explotar a sus trabajadores.

En noviembre del 2016, representantes de 18 cooperativas del Reino Unido dieron el sí. En la primera conferencia se terminaron de establecer los enlaces. La primera meta era generar recursos para los asociados y promover en cada uno la autogestión de proyectos propios. Trabajar para otros solo podía servir si al final del día las cooperativas lograran proponer y desarrollar sus ideas. La segunda meta fue educar: enseñarle a todo el mundo que la tecnología existe para la satisfacción del ser humano y no al revés. Y al regresar cada uno a sus ciudades, comenzó la chamba.

Un año después, la Cooperative Technologists tiene más de 263 clientes compartidos, brindando 49 servicios distribuidos en las 28 cooperativas que la integran. Desde el blog de Agile Coop, un integrante de la Technologists nos cuenta cómo fue el primer congreso: