Monedas regionales: nuevos instrumentos para una prosperidad sustentable

Por Bernard Lietaer y Margrit Kennedy

Las monedas complementarias y regionales no son sólo un instrumento de desarrollo económico, sino que es un instrumento transversal por el que se pueden alcanzar objetivos de carácter medioambiental, social, asistencial, sanitarios, etc.

Las primeras iniciativas alemanas en materia de monedas regionales vieron la luz en regiones rurales (Chiemgau, Mangfalltal, Allgäu, Newmarkt, Münsterland, etc.) En estas regiones de ámbito agrario, relativamente aisladas de los grandes centros industriales, sus agricultores y habitantes han entendido bien que el desarrollo local sustentable no es posible sin propiciar una dinámica endógena que movilice el conjunto de recursos disponibles en la región. También, numerosas explotaciones agrícolas han intentado maximizar su producción con energías renovables con objeto de reducir su dependencia de los muy costosos circuitos de aprovisionamiento energético nacionales. Es más, algunas pequeñas empresas han intentado mantener la creación de valor en la región e inscribir sus actividades en los círculos de intercambios más respetuosos con el medio ambiente.

... no es cuestión - incluso combinando los tres componentes anunciados hasta aquí - de remplazar al euro, sino simplemente de jugar un papel complementario al mismo.

En las regiones donde una moneda regio se ha implantado operativamente, se ha podido observar igualmente que las empresas agrícolas se han asociado y han desarrollado colectivamente nuevas estrategias de comercialización de sus productos, con sus propias marcas y sus propias redes de distribución a escala regional. Y mas aún, la cultura y el artesanado local se han revalorizado en beneficio del turismo, sin que este llegue a convertirse en un folclore artificial. Los artesanos, mas implicados que antes gradas a la redinamización de los circuitos económicos locales, han encontrado una nueva razón de ser. El movimiento hacia una agricultura y unos productos bio han acompañado al proceso. Después de los grandes escándalos sanitarios y alimentarios que han afectado a los consumidores europeos (como la crisis de las vacas locas), la relación de proximidad entre el productor y el consumidor se ha reforzado, incluso entre la población de las ciudades.

Diversas iniciativas Regio han empezado a surgir en grandes ciudades como Berlín, Munich, Hamburg, Aachen o Verme. Ademas, existen sistemas que no forman parte oficialmente de la red de regios pero que tienen muchas de sus características. Mencionemos por ejemplo el grupo que se ha constituido alrededor de Dietling Rinde, directora de la publicación Bremen Roland, quien ha estimulado la comercialización de productos de la agricultura biológica de la región de Breme, al noroeste del país, con una moneda especializada de nombre roland. No solamente este sistema facilita los intercambios y la venta de los productos ecológicos, sino que igualmente permite la creación de cuentas de ahorro y de préstamos en euros para los usuarios del roland para de este modo financiar también las inversiones de los productores.

Cada sistema Regio es un poco diferente a los otros. Se puede observar sin embargo dos grandes familias: algunas optaron al principio por una estrategia de bonos (comprables y reembolsables con y por euros); otras, sobre todo en la Alemania del este, han elegido la técnica de los círculos cooperativos (donde los euros no intervienen para nada).

Hay, sin embargo, dos elementos comunes a todos los regios: los valores y criterios de calidad en la introducción de una moneda complementaria son exigidos especialmente para tener el derecho de formar parte de redes Regiogeld y el acceso a un equipo técnico que preste apoyo, compuesto por abogados, banqueros, informáticos y organizadores sociales.

Específicamente, para que una iniciativa de moneda complementaria pueda formar parte de una red de regios, es preciso seguir los ocho criterios siguientes1:

  1. El sistema se debe basar en la estrategia ganar-ganar para todos los participantes.
  2. Debe estar organizado en aras del bien común.
  3. Debe estar suficientemente profesionalizado.
  4. La transparencia de las cuentas y de los mecanismos en juego entre los usuarios debe ser total.
  5. Un control democrático debe poder ser ejercido por los usuarios.
  6. El sistema debe beneficiarse de una financiación o de una estrategia financiera sustentable.
  7. La circulación debe estar garantizada.
  8. Estará animado por una voluntad de colaboración con los otros proyectos Regio.

Otro principio recomendable (sin ser obligatorio), y que ha sido respetado sin excepción hasta el momento, es evitar pedir intereses sabre los préstamos efectuados en esa moneda.

En el cuadro siguiente aparecen resumidos algunos elementos históricos del movimiento Regio en los países germanófonos.

Una moneda regional no presentara un beneficio para cada uno, es decir, no sera un juego ganar-ganar para todos, hasta que este beneficio no sea identificable por los participantes. Este beneficio no es necesariamente material, puede también consistir en un sentimiento positivo, como el de contribuir a un proyecto colectivo en la región.

Una estrategia integral para el desarrollo monetario regional

De forma ideal, la moneda regional forma parte integrante de una estrategia coherente de desarrollo regional. A la vista de las experiencias ya existentes en este ámbito, se ha puesto de manifiesto la utilidad de tres instrumentos en este contexto:

  1. Un sistema de bonos, aceptables en euros, asegurando la función de medio de pago;
  2. Un círculo de cooperación, es decir, un sistema de compensación que permita el intercambio de bienes y de servicios sin necesidad de hacer intervenir el dinero oficial;
  3. Un banco regional cooperativo, que como todos los bancos, permita constituir un ahorro y emitir crédito, pero que al contrario de otros bancos, acuerde prestar a tipo cero a sus miembros ligando dichos prestamos a un plan de ahorro simple y claro sobre el modelo del banco JAK en Suecia, que ha tenido un gran éxito durante cuarenta años.

Comprueben que la combinación de estos tres componentes permite a una estrategia monetaria regional cumplir con todas las funciones clásicas del dinero, pero donde cada función es asumida por una institución especifica. El sistema de bonos, funcionando como dinero líquido, permite pagar las pequeñas compras de la vida cotidiana y asegura la función de medio de pago. El círculo de cooperación cumple la función de unidad de cuenta. El banco cooperativo, como garante del crédito y administrador del ahorro, asegura las funciones de reserva de valor. A las tres funciones clásicas de la moneda, es importante añadir una cuarta: según Rudolf Steiner, debería también convertirse en un instrumento de don y poder cumplir así una función ética si se le asignan un cierto numero de objetivos sociales o de interés general. Cada uno de estos componentes puede justificarse e introducirse de forma separada, pero su combinación produce efectos sinérgicos y garantiza el éxito de la nueva moneda.

En teoría, una moneda convencional como el euro se supone que contempla estas tres funciones clásicas al mismo tiempo. Sin embargo, en la práctica es frecuente que alguna de estas funciones acabe siendo sacrificada; por ejemplo, la inflación y la inestabilidad monetaria introducen aleatoriedad en la función de ahorro.

Por contraste, en el ámbito de las monedas complementarias o regionales, a menudo es preferible tener monedas especializadas que no cumplan nada mas que con una o con dos de las fonciones clásicas. Combinándolas, se generan sinergias que ninguna moneda - incluso el euro - es capaz de producir por sí misma.

Insistamos una vez más: no es cuestión - incluso combinando los tres componentes anunciados hasta aquí - de remplazar al euro, sino simplemente de jugar un papel complementario al mismo. El euro es y debe seguir siendo la moneda con la que se continúe pagando las tasas a escala nacional, manteniendo unas funciones irremplazables no solamente a escala de los Estados-nación, sino también a escala europea y global. Pero los argumentos de los capítulos precedentes nos permiten asegurar que intentar imponer el monopolio de una sola moneda será hacer prueba de una ortodoxia teórica y prácticamente desfasada, una ortodoxia incompatible con las necesidades de los ciudadanos y de las regiones, y, más aún, incapaz de hacer frente a la necesidad de resolver los problemas previsibles que Europa deberá afrontar en las próximas décadas.

REFERENCIAS

1Ver más detalles en https://regionetzwerk.blogspot.de/vefband.htm


ESTE FRAGMENTO DEL TEXTO MONEDAS REGIONALES: NUEVOS INSTRUMENTOS PARA UNA PROSPERIDAD SUSTENTABLE, FUE EDITADO Y ENLAZADO POR CHAMBA.COOP.