Maracaibo 2029: Paseo latinoamericano de agricultura urbana

Por Francisco J. Urbina Nava

Múltiples experiencias en América Latina y el mundo comprueban que el modelo de agricultura urbana y periurbana (AUP) contribuye a la seguridad alimentaria de muchas formas, aumentando la cantidad de alimentos disponibles para las familias humildes de las zonas urbanas, además de aumentar la variedad o diversidad y el valor nutritivo de los alimentos disponibles.

Este artículo se apoya en un informe de la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO), sobre las 9 ciudades latinoamericanas que cuentan con más espacios públicos destinados a la inclusión social a través de la AUP.

En orden jerárquico de producción tenemos la ciudad de La Habana, Cuba. Posee unos cultivos organopónicos, desarrollados en agua sobre terrenos pequeños de baja calidad, como bordes de carreteras, laderas de cerros y sitios sin labrar. A finales del 2013, La Habana tenía 97 huertos de este tipo, gracias a los cuales 39.500 hectáreas (la mitad de la superficie de la ciudad), se destinaron a la agricultura urbana.

En ciudad de México (CDMX) se han establecido zonas protegidas para los huertos y está prohibido el uso de fertilizantes sintéticos. A pesar de que el 80 % de los alimentos que se consumen en CDMX son importados, la FAO considera que la agricultura urbana en CDMX sigue innovando y poco a poco aumenta su producción.

Quito es una de las capitales más verdes de la región

En un segundo grupo tenemos Antigua y Barbuda. En este país la producción de alimentos se vio afectada en el año 2008 por el impacto del huracán Omar y la inflación. Actualmente se producen 280 toneladas anuales, que abastecen el 10 % de la población. La meta es producir 1800 toneladas de hortalizas en los patios.

En Managua, Nicaragua, existe un programa que pretende establecer 250.000 huertos, bajo la modalidad de huertos familiares y bancas comunitarias de semillas, con el apoyo del gobierno nacional.

En Quito, Ecuador, gracias a un proyecto de agricultura urbana participativo en toda la ciudad; Quito actualmente es una de las capitales más verdes de la región. En números tenemos 140 huertos comunitarios, 800 huertos familiares y 128 huertos escolares.

Una experiencia loable es la de Lima, Perú, donde el gobierno inauguró en 2013 la mayor planta de tratamiento de aguas de América del Sur, con capacidad para tratar el 75 % de los efluentes generados en el área municipal y está en construcción otra para aumentar la cobertura al 100 % reutilizando la mitad de sus aguas residuales, en Lima se pueden regar 28.000 Hectáreas de terrenos agrícolas.

Basado en esta plataforma, el gobierno de Lima, puso en marcha un programa para promocionar la agricultura urbana en los 43 distritos de la ciudad.

Otro país donde apuestan por la agricultura urbana ecológica, es en Bolivia. En El Alto, la FAO y el gobierno municipal desarrollaron un proyecto para promover la producción de verduras durante todo el año en huertos familiares. Esto ha tenido un impacto sostenido y positivo en los barrios más pobres de la ciudad de 900.000 habitantes.

En el caso brasileño, tenemos el programa Hambre Cero, en Belo Horizonte, donde con proyectos de agricultura urbana y periurbana, en los últimos años se ha bajado de 50 a 30 millones el número de personas que sufren de inseguridad alimentaria en el país.

El modelaje argentino es en la ciudad de Rosario, donde tras las crisis económica de 2001, el gobierno municipal inició programa de agricultura urbana y ha sido reconocido internacionalmente como un ejemplo de la buena integración de la agricultura en el desarrollo urbano.

Sin duda estamos obligados a mirar estos escenarios positivos y exitosos para aplicarlos en el ámbito territorial del municipio Maracaibo, donde existen elementos favorables y otros que habrá que revisar, para llegar a la Maracaibo 2029 con un sistema de agricultura urbana que garantice la seguridad alimentaria de nuestras generaciones de relevo.

Pero más allá de nuestro territorio sudamericano, también existen proyectos exitosos en los continentes europeo y africano. Es menester recordar que alrededor de 800 millones de ciudadanos en el globo terráqueo están dedicados a cultivar vegetales y frutas. Según la Organización de Alimentos y Agricultura (FAO), esta actividad urbana de producir alimentos, representa alrededor del 15 % de la comida mundial.

La agricultura urbana provee alrededor del 15 % de la comida mundial

Vamos a trasladarnos al continente africano, donde la Organización Abalimi, formada por un grupo de acción ambiental y agricultura urbana, localizado en Ciudad del Cabo, Sudáfrica ayuda a los pequeños agricultores de la periferia de esta ciudad ubicada al del sur del país a cultivar verduras orgánicas en huertas urbanas.

Mientras sus vecinos en la India, tiene el programa Fresh & Local, donde se aplica este tipo de agricultura urbana para mejorar la salud y el bienestar de la gente del distrito de Mumbai. Esta organización toma espacios y los transforma en sitios para la producción autorizada de alimentos.

Si nos alejamos un poco mas llegamos a Australia, donde tienen la Canberra City Farm, es decir la "Granja de ciudad Canberra"; en estos espacios se constituyen espacios dedicados a la agricultura, donde las comunidades pueden compartir sus conocimientos de producción.

Si nos vamos al continente europeo llegamos a una granja municipal orgánica, ubicada en el Parque Fermen de París, que le brinda la oportunidad de disfrutar de jardines de verduras, huertos, jardines de plantas medicinales, un número de animales de granja, conviviendo en un hábitat construido acorde a sus características de vida. Mientras que en Berlín, Alemania hay un proyecto muy singular, que se inició sobre el tejado de una antigua fábrica de malta y que se ha extendido a las comunidades. El proyecto Frisch Vom Dach, usa sustancias nutritivas de la acuicultura para irrigar plantas en un sitio cerrado.

Nos regresamos al continente americano, donde en los Estados Unidos, especialmente en Maryland, Baltimore, tienen un programa extraescolar y de verano, llamado Baltimore Urban Gardening With Students (Bugs, por sus siglas en inglés, que quiere decir "los bichos / insectos"), que le proporcionan a niños de comunidades de bajos ingresos, un sitio para el estudio productivo de la agricultura.

El objetivo primario del proyecto es enseñar a los jóvenes la importancia de los proyectos creativos emprendedores.

En Detroit, funciona una ONG, que produce alimentos usando la basura. Esta organización inculca una cultura autónoma de reciclar la basura orgánica y proporcionar un recurso valioso a granjas urbanas y jardines de la ciudad, está identificada como Detroit Dirt.

En este país resalta además un proyecto en Austin, Texas dedicado a reducir la basura, reforzar el sistema local de alimentos y unir la comunidad con un solo objetivo: construir y desarrollar granjas productivas. En el Compost Pedallers pueden matricularse para remitir la basura orgánica que producen en su casa o granjas locales.

Cerramos nuestro recorrido en Montreal, Canadá con la Alternatives Feeding Citizenship o Alternativa de Alimentación Ciudadana. Esta organización promueve la justicia social y ambiental.

Uno de sus programas más exitosos es el Horticultura Urbana, que busca de un modo fácil y creativo aprovechar los espacios vacíos de la ciudad para desarrollar áreas productivas ecológicas y ofrecer el suministro de frutas y verduras 100% orgánicas, con mejoras sustanciales y estéticas del entorno local urbano.

Cualquiera de estos proyectos tienen cabida en nuestra ciudad con proyección para la Maracaibo 2029, tenemos lo más importante, que es la creatividad de los maracuchos y un ámbito territorial disponible para el desarrollo de la agricultura urbana y periurbana.


ESTA ES UNA VERSIÓN DE UNA SERIE DE ARTÍCULOS, PUBLICADOS EN ESTE PORTAL; ENLAZADO Y EDITADO POR CHAMBA.COOP.

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